Valeria Maculan explora desde hace tiempo con pintura sobre vidrio o acrílico.
En sus primeras obras superponía varios vidrios pintados y montados en un marco. El color, la línea y las texturas eran sus elementos.

Posteriormente eliminó el marco, y los fragmentos transparentes y pintados se superponían apoyados contra la pared. Esta técnica hace intervenir dos elementos más que Maculan emplea concientemente:
las proyecciones de sombra sobre la pared y las capas de pintura que se acumulan en una misma placa de acrílico.

En este proceso de partición del plano de la pintura y de progresiva invasión del espacio tridimensional, la instalación que Valeria Maculan presenta en la Sala 1 dispone el mismo juego de líneas, colores, sombras y transparencias habitual. La pintura es remplazada por plantas y cortinas de plástico y el espacio está definido por el volumen de la pequeña sala móvil.  Esta reformulación de sus procedimientos habituales y profundización del componente espacial de la obra deja clara sin embargo la preocupación permanente de la artista por comprender en profundidad y expandir el lenguaje de la pintura.