Andrés Sobrino muestra una instalación en la sala 1 de la galería maderas de distintos tamaños, sobre las que artista desarrolla, pintando con materiales industriales, pintura, vinilo, cintas aislantes, una personal geometría. Sus composiciones ortogonales, de colores plenos, a veces brillantes, a veces opacos, son coherentes con la intención de Sobrino de trabajar con la mínima cantidad de elementos necesarios.

Marrones, azules, verdes, amarillos, naranjas, colores desplegados tanto en franjas, en planos como en bandas delgadas: hay una calidez y una sensibilidad en sus obras poco habitual en geometrías tan rigurosas.