Sala 1: Juan Martín Juáres
La acción poética:
(Por el artista)

Existe un punto de partida en el proceso de creación artística: la acción. La acción provocada en un momento preciso de alineación ascendente del cuerpo, mente, alma y universo.
La búsqueda del conocimiento y la verdad se beneficia con la experiencia de acción poética que transforma la materia en algo mágico y misterioso.
La obra se constituye con pequeños fragmentos de luz  apresados en viajes espirituales por dimensiones desconocidas. El yo se expande uniéndose al conocimiento y sabiduría universal. 

El artista como medio:

A través de estados de concentración es posible provocar instancias de conexión con el conocimiento universal,  una apertura hacia dimensiones no conocidas u olvidadas en nuestra vida cotidiana. El arte se manifiesta en simples acciones poéticas realizadas con una conciencia trascendente de la materia.
Considero que el artista no solo es un productor de imágenes, sino un vehículo que actúa como emisor y receptor a la vez. Receptor de luz y emisor de conocimiento universal que actúa simpáticamente con otros centros, accionado un juego de recepción y emisión entre público, conformando un gran  tramado que construye una forma de comprender el mundo.

Poetas:

Los poetas subvierten el orden común de las cosas, proponiendo otra forma de nombrarlas. Ser poeta es ser peligroso porque manifiestan el caos que desintegra el yo.
Existen infinitas verdades, tantas como personas dispuestas a verlas. Entonces la realidad es infinita y escapa a nuestro conocimiento. ¿Cómo representar algo infinito sino a través metáforas poéticas?

El dogma del orden:

Los medios masivos de comunicación  tienen el objetivo de conservar y ampliar el poder del sector más privilegiado de la sociedad a través de eficientes imágenes que construyen una verdad  “legítima y consensuada”, imponiendo una realidad a través de métodos que incluyen el miedo, la soledad y la desunión.

La desestructura del caos:

El pensamiento poético manifiesta altos grados de conciencia expandiendo la energía creativa hacia el conocimiento universal. El yo se desarma en el inconmensurable universo simbólico libre y feliz.

Más info Juan Martín Juares