Eloísa Ballivían es una pintora enérgica y hábil, además de fotógrafa y diseñadora.

En la sala 2 está exponiendo ocho retratos de gran formato.

El retrato es una temática permanente en su obra tanto pictórica como fotográfica. Anteriores trabajos daban cuenta de su reflexiva mirada sobre las mujeres. Ahora aparecen también hombres. Las personas son su interés principal y, si bien somete a todos a un mismo procedimiento, las particularidades de cada retratado son respetadas cuidadosamente. Parece capturar un gesto o un movimiento secreto en cada caso. Los encuadres evocan la fugacidad de las instantáneas y la pincelada enfática y a veces inconclusa son testimonio de una observación ágil.

En todas sus pinturas se puede ver la cercanía y la colaboración entre el vocabulario fotográfico y el pictórico. Probablemente su trabajo como diseñadora determine su preferencia por ciertos elementos de la retórica publicitaria: primeros planos acentuados, un protagonismo indudable de la luz y las sombras fuertemente contrastantes. Los fondos uniformemente blancos se prolongan por el espacio del gran volumen blanco de la galería.